Por Alicia Mateos/Con una inversión del fondo mixto, superior a los 83.3 millones de pesos, este viernes el gobernador de Tabasco Arturo Núñez Jiménez y empresarios nacionales colocaron la primera piedra de lo que será, en unos meses, la planta de producción de biomasa con cultivo sustentable  acelerado de microalgas, en Cunduacán.

En su discurso, el mandatario estatal expuso que Tabasco está explorando otras posibilidades, más allá de la agroindustria y el turismo, ejes que están diversificando la economía local del sector petrolero.

Además, reconoció que Tabasco avanza a pasos agigantados en el rubro científico y tecnológico, muestra de ello, los diversos proyectos que se han venido realizando en los últimos meses.

Bajo un esquema esperanzador, el titular del poder Ejecutivo dijo: “El presente es difícil pero se vuelve más difícil sin esperanza”.

Al evento protocolario, celebrado en el Parque Industrial Tabasco Business Center de esta demarcación, asistieron el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue así como los representantes de los organismos participantes de esta planta de biodisel como el Centro de Tecnología Avanzada de Querétaro (CIATEQ), de la empresa Asepro Ecología y el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

En su intervención, Luis Gerardo Trápaga Martínez, director general de CIATEQ, aseguró que el proyecto se logró gracias al apoyo total del gobierno del estado, con el interés de apostarle a las energías renovables y despegar al estado de la dependencia petrolera.

En tanto, Antonio Echavarría Parrés, consejero de la empresa Asepro Ecología, explicó que la obtención de biodiésel se obtendrá a través de procesos de fotosíntesis de las microalgas, mediante el uso de fotobiorreactores.

Aunque suena un proceso fácil, el investigador expuso que se tienen que enfrentar aspectos como la falta de recursos, la brecha tecnológica en el manejo de esta tecnología, la escasez de la producción de microalgas y la carencia de fotobiorreactores, “pero son asuntos que vamos a resolver”.

Y es que la intención es la construcción de tres plantas de producción de biodiésel en Tabasco, con una inversión  global a mediano plazo de poco más de 100 millones de dólares.

También en su presencia en Tabasco, Enrique Cabrero Mendoza, director del Consejo de Ciencia y Tecnología (CONACYT), expuso que debido a la poca factibilidad de los recursos públicos en la inversión para la industria tecnológica y del conocimiento, se ha tenido que tocar puertas en la inversión privada para lograr proyectos de gran alcance como esta planta de biodiésel.

Refirió que la región Sureste resplandecerá en algunos años en las oportunidades derivadas de la agroindustria, biotecnología y energías renovables.

La planta de Biocombustible, que estará ubicada en un terreno de 5 mil 063 metros cuadrados, fue donado a CIATEQ por el Fideicomiso para el Desarrollo Industrial de Tabasco, localizado en el Parque Industrial Tabasco Business Center (TBC). Producirá al año más de 12 millones de litros de biodiésel. Se espera que concluya su construcción en el lapso de un año.

Este complejo dará servicio a industrias establecidas en la región como las de transporte y la de energías alternativas; además, permitirá atender la agroindustria e industria de alimentos.

Esta iniciativa generará importantes beneficios en la generación de conocimiento científico y tecnológico, en la formación de recursos humanos, así como la generación de fuentes de empleo y atracción de inversiones para Tabasco.

 

Caja de datos: 

 

Con la planta de biodiésel se buscará, además:

 

* En 10 años se prevé la reducción significativa de importaciones de diésel para cubrir la demanda nacional

 

* Reducción de la brecha tecnológica entre países avanzados y producción de biodiésel.

 

* Generación de oxígeno que se libera a la atmósfera, mitigando contaminación del aire.

 

* Potencial de realizar tratamiento de aguas para beneficio de la región.

 

 

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