Cayuco

Enrique Muñoz González

 

“Es detenerlos, sí, pero además

sacarle a los ex gobernadores

el dinero que se robaron”.

Javier Corral Jurado

 

SE ACRECIENTAN CRISIS DE PARTIDOS

El ejercicio del poder se ha envilecido a grado tal que es inadmisible todos quienes han sido mandatarios en este inicio de siglo, tengan acusaciones de corrupción, en un escándalo que no se había vivido antes. La simulación, el engaño, el tráfico de influencia, los conflictos de intereses, la opacidad, son signos característicos en la clase gobernante, al grado tal que la ciudadanía desconfía de ellos, razón por la cual hay demasiado abstencionismo en las últimas elecciones que se han tenido.

Hay encuestas donde señalan claramente que 8 de cada 10 mejicanos desconfían de los partidos políticos, de allí que respalden los nuevos mecanismos aprobados en la Reforma Política del 2015, como vienen siendo las candidaturas independientes, para que se pueda evaluar a las personas y emitir el voto en las urnas, más allá de lo que representa un partido político, por el descredito en el que se encuentran. Nadie se salva de señalamientos de corrupción, como decía un clásico, en todos lados se cuecen habas.

De acuerdo a los informes de prensa, los ex mandatarios están siendo acusados, y deben rendir cuentas ante la justicia, desde delitos contra la salud, lavado de dinero, delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, defraudación fiscal, enriquecimiento ilícito, peculado, desvío de recursos, venta ilegal de terrenos del patrimonio estatal, delitos electorales, encubrimiento, abuso de autoridad y tráfico de influencias, más lo que se acumulen. Un exceso terrible, que degrada el ejercicio público.

En el PRI ya vimos que sus gobernantes terminan siendo prófugos de la justicia, tarde o temprano caen en prisión y se convierten en un denigrante espectáculo, porque aunque ese partido los expulse para querer pedir justicia y castigo, lo penoso es que formaron parte del sistema político como para querer deslindarse. Casos hay muchos, como Mario Villanueva Madrid, Andrés Granier, Tomás Yarrigton, Javier Duarte, por mencionar los que han sido más escándalosos.

Rodrigo Medina de Nuevo León no está encarcelado, las acusaciones son fuertes y en cualquier momento podría ser llamado a cuentas. Sobre decir los escándalos del presidente Enrique Peña con el tema de la Casa Blanca, así como los contratos a empresas petroleras. Un caso particular, los hermanos Moreira en Coahuila, Humberto hizo un enorme saqueo, una semana antes de entregarle a su hermano la gubernatura, se adjudicó recursos de un empréstito, lo más delicado, ahora quiere ser diputado.

En el PAN igual hay corruptos, fue a prisión el ex gobernador de Aguascalientes, Armando Reynoso Femat, sentenciado a seis años de cárcel; Guillermo Padres de Sonora, también encarcelado por los delitos de peculado, uso indebido en el ejercicio público, junto a su hijo a quien involucró en el latrocinio. Los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón también tienen igual muchas acusaciones por tráfico de influencias, demostrando que no es lo mismo estar de oposición que ser Gobierno. Y ni que decir de los alcaldes de los diferentes partidos, verdaderos delincuentes.

De nada han servido los mecanismos implementados en materia de transparencia, se valen de diversas artimañas para poder burlar la ley, al grado tal que pese a las acusaciones, las detenciones de algunos, es que los ex Gobernadores, debe resarcir y regresar el patrimonio robado a las entidades federativas afectadas. Al menos Miguel Ángel Yunes ha podido recuperar algo de lo mucho que se llevó Javier Duarte, no es suficiente, debe reintegrarse hasta el último peso que se llevaron.

 

Incluso en gobiernos perredistas también hay sospechas de presuntos hechos de corrupción, aunque hasta donde hemos revisado, no han pasado de la denuncia mediática, no hay denuncias ante las autoridades, pero observan hasta con lupa a Silvano Aureoles de Michoacán, Graco Ramírez de Morelos, Miguel Mancera de la Ciudad de Méjico. El gobernador Manuel Velasco, del PVEM, igual ha sido acusado de muchas irregularidades, aunque se encuentra en funciones superando los señalamientos.

Sin duda estos escándalos manchan la imagen de los actuales mandatarios en funciones, porque la vox populix generaliza los hechos, en el caso actual de Tabasco, el pasado 6 de abril Arturo Núñez, cuando ratificó su militancia perredista, destacó que luego de recibir una administración en números rojos, se ha logrado superar la adversidad, garantizando que en su caso personal, no va a encontrarse en la situación como la que viven sus ex homólogos.

Con estos escándalos de corrupción, se degrada el ejercicio público, ocasionando dos escenarios hacia el 2018. El primero es que la población al verse decepcionada de lo que hacen los gobernantes, no acudan a las urnas, propiciando un enorme abstencionismo; el segundo escenario, aunque difícilmente pueda ser exitoso, es cruzar la boleta por proyectos independientes, debido a que muy pocos podrán cumplir los requisitos establecidos, y además muchos provienen de partidos políticos.

La crisis de partidos políticos es real, ni con Morena se puede tener confianza, ante la presunción de que Javier Duarte cooptó a Andrés López Obrador, para que no criticara su gestión, razón por la cual el peje ya se cura en salud diciendo todo lo que pueda declarar en su contra el gobernador veracruzano, es falso. Ni a cual irle, casi todos están cortados por la misma tijera.

LA PIRAGUA

Hoy sesiona el Congreso local, se deberá dar entrada a la sentencia de la Sala Superior del TEPJF donde revoca la emitida por la Sala Regional de Xalapa, y la JUCOPO queda de nuevo en manos de la fracción perredista. Los acuerdos alcanzados indican que no debe darse nada fuera de lo normal, aunque hay un escenario previsto, dejar a Pico Madrazo siga en la Junta de coordinación Política hasta el 15 de mayo, cuando termina el primer periodo ordinario de sesiones. Hoy se despejan las dudas.

 

 

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