Corte de Caja

José Martínez

 Crece apatía y desconfianza de los árbitros electorales

Los dados están en el centro de la mesa. Las opciones son ganar, perder o poner, Así será prácticamente la contienda en el 2018, la cual es calificada por algunos expertos como una de la más complejas que ha tenido el país.

El presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, planteó que están casi listos para esa elección, donde se jugará la Presidencia de la República junto a 30 procesos locales, lo que obliga ahora a ir de la mano tanto al proceso federal como local.

Los reclamos al INE, sobre todo en la pasada elección del 4 de junio en Edomex y Coahuila, la cual estuvo marcada por topes de campaña fuera de proporción, dádivas, denuncias de visitas de funcionarios para implementar toda una campaña a favor del PRI, así como el reclamo del tricolor por campañas anticipadas de Morena, valieron para que la desconfianza creciera, y los órganos electorales fueran perdiendo su credibilidad. Nadie salió conforme, ni los ganadores.

Aunque Lorenzo Córdova haya sostenido que el ejército del Instituto Electoral cuidó, vigiló, constató e hizo cuentas de los gastos en los mítines de cada uno de los candidatos, al final, el balance no les favoreció, porque a la fecha, la candidata de Morena, Delfina Gómez, continúa señalando que sí existió cargada por todos lados; en tanto que el PRI insiste en que los consejeros le tienen miedo a la beligerancia de López Obrador.

Hay, según se sabe, desde el inicio de los procesos electorales más de 117 carpetas de investigación abiertas en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), por la compra y coacción del voto, así como por campañas anticipadas.

En Nayarit y Coahuila sucedió lo mismo que en Edomex, aunque el consejero presidente haya mencionado que la falta de credibilidad no fue por las elecciones sino por problemas de políticas públicas como la atención a la pobreza, desempleo e inseguridad.

Córdova Vianello se quedó atrapado en la arena movediza de los pleitos partidistas, cuando lo viable es ofrecer garantías para que la competencia electoral se lleve a cabo de forma transparente. Los mecanismos deben dar resultados para convencer a los ciudadanos, y evitar -tal vez lo más catastrófico-, una eventual falta de votantes con grave daño a la democracia.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco, igual ha tenido sus roces con los partidos políticos, y la falta de respaldo de los tabasqueños en cuanto a ser creíbles en su actuar. En especial los consejeros electorales quienes se han visto involucrados en escándalos financieros, más que en la promoción cívica.

El reto de quienes participan como árbitros es delicado. Mientras continúen en la postura del ocultamiento y la corrupción en el interior del órgano garante, los cuestionamientos se mantendrán vigentes.

Se necesita actuar con seriedad, porque después de que los partidos terminen de organizar sus procesos internos, lo más seguro es que enfilen sus baterías hacia el IEPCT, y salgan a la luz las presiones, y de nuevo se hable, con más énfasis, de la desconfianza y apatía de los consejeros, así como de algunos actos adelantados de campaña.

HABERES
¿RECUERDA a Verónica Pérez?, la exdiputada del PRD que luego terminó en el partido Verde. Mañosamente sabe que con plantones a Pemex puede sacar raja política. Vero ya sacó cuentas, y sabe que andaba atrasada, por ese motivo salió de Tamulté de las Sabanas (donde vive), para reiniciar movilizaciones…aunque ahora busca aparecer ¡con Morena!