CHAPALEO

Por: Samuel García Villegas

master_villegas@hotmail.com

 

¿Quitarnos Nuestro Vicio?

 

LA CORRUPCIÓN en México es un fenómeno natural que simplemente se da; es  algo innato en nosotros, si nos la quitan no sabríamos vivir sin ella, es nuestro  vicio, nuestro hobby, nos sirve a todos, nos ayuda y todos vivimos felices.

AHORA A estas alturas, cuando estamos en la cúspide de la corrupción absoluta, limpia y sin manchas,  los de la tercera edad, al final de la jornada, cuando ya la disfrutamos, queremos erradicarla para tener la conciencia limpia. ¿Nos estaremos curando en salud?

¿CÓMO CAMBIAR la mentalidad de los mexicanos si desde el primer día que vamos a la escuela primaria nuestras mamás le mandan un regalito a la maestra para que nos trate bien?

¿CÓMO  CAMBIAR la mentalidad del niño que se convierte en testigo presencial,  cuando papá o mamá se pasa un alto y el oficial de tránsito lo detiene y ve cómo con dinero a la mano  resuelve el problema y se evita el engorroso trámite de pagar una multa?

ESOS DETALLITOS la mente infantil no los olvida.

HACE ALGUNOS días después de un trabajo de investigación en el que participaron la Confederación Patronal de la República Mexicana;  el Consejo Coordinador Empresarial y la Cámara Internacional de Comercio-México  y que llevó el visto bueno  de la Oficina de las Naciones Unidas  contra la Droga y el Delito y del Programa de Naciones Unidas  para el Desarrollo, se dieron  a conocer siete consejos para no caer en actos de corrupción:

1.- El libro del deber; 2.- El código de buena conducta; 3.- Mecanismos de vigilancia; 4.- Denunciantes anónimos; 5.- Entrenamiento y capacitación, 6.- Evitar empleados tóxicos; 7.- Máxima transparencia.

Y ME pregunto: ¿Cómo transparentar el libro del deber?;  ¿Cómo controlar los mecanismos de  vigilancia?; ¿Quién se va a atrever a denunciar a su compañero de trabajo sin meterse en broncas? Etc. ¿Y quién va a cerrar la puerta por fuera?

VÉASE QUE estamos hablando del sector empresarial que es la clase social alta, la que tiene el billete, la que propone y apoya económicamente a candidatos, la que ocupa los principales cargos en un gobierno, no la media ni la pobre.

Y ME pregunto: ¿Si ya no van a funcionar las “palancas”,  ni las “mordidas” y las transas van a desaparecer como por arte de magia ¿cómo le van a hacer los constructores  para ganar “limpiamente”  licitaciones? ¿Y qué con los que manejan esos concursos de obras?

EL PROBLEMA es complejo y a esta altura difícil, tenemos primero que educar a nuestros hijos que serán, posiblemente los que con una nueva mentalidad la erradiquen, ¿o a lo mejor la mejoran? Que es lo más viable.

Y CLARO QUE hay más, mucho más, pero por hoy me voy, no sin antes  compartirles mi preocupación ¿cómo los corruptos vamos a seleccionar magistrados sin tacha cuando todos venimos de escuelas, ricas o pobres,  en las que nuestras  mamás, más que un buen desayuno nos daban -y lo siguen haciendo- un regalito para que la maestra nos trate con cariño? A partir de ahí. . . .  ¿Edgar Azcuaga Cabrera? Hágame usted el recavor fabron.