Corte de Caja

José Martínez

Los políticos tienen que rendir cuentas; un caso entre muchos

Cuando se acercan las elecciones la mayoría de los aspirantes a un cargo de elección le apuestan al olvido de la gente. Aunque hayan tenido oportunidad de mostrar sus capacidades, saltan a los foros electorales ofreciendo lo que harán y no colocando bajo las luces de la ciudadanía lo que hicieron. Decir algo como: “miren, este soy, ya me conocen; vamos a seguir haciendo lo que ustedes saben”.

Un caso ente muchos es el de Jesús Alí de la Torre, recordado por los habitantes de Centro, y continuará por más años, ya que la deuda superior a los 500 millones de pesos que contrajo durante su administración municipal es una herencia impagable. Lo peor es que no hay claridad sobre el uso que se le dio a los recursos. Humberto de los Santos, el sucesor, prefirió no echar luces a este asunto.

Cabe decir que esta deuda la contrajo Alí después de que en su campaña para llegar al frente de la comuna fue una oferta de austeridad y eficiencia. Se comprometió asimismo a cumplir cabalmente el mandato que el pueblo le otorgaba.

Al ahora ex priista y que busca una candidatura como alternativa “independiente”, igual lo recordarán por la construcción del puente peatonal de más de 100 millones de pesos sobre Paseo Tabasco a la altura del parque Tomás Garrido. La inversión allí realizada no contempló los enormes costos de manutención, como el caso de las “fuentes danzantes” ahora en ruinas. Hubo reclamos ciudadanos, protestas contra el cambio del perfil de un parque considerado unos de los mejores de América Latina. Fue entonces cuando se asentó la idea de que lo ambiental pasaba a segundo término, y privó la idea de una ciudad como planchas de concreto.

El Musevi, ahora está considerada como una obra inútil que solo se entiende bajo una lógica política y egocentrista en dejar evidencia de su paso por el Ayuntamiento, a pesar de no operar correctamente.

Resultó notable que del Palacio municipal saltó a la candidatura a la gubernatura, la cual fue impuesta desde el centro del país por el PRI. Así lo sintieron los priistas, aunque la opción local no era mejor si nos atenemos a que en el tricolor la otra baraja era Luis Felipe Graham.

Tenida la bendición centro del país creyó que tenía posibilidades de ganar la gubernatura del estado. El propio Peña Nieto prefirió salir a decir que por fallas en el avión que lo traería a Tabasco, no pudo llegar a uno de los eventos de cierre de campaña con Jesús Ali como candidato. Sobra decir que Alí conoció la derrota en ese 2012 de manos de quien fue su mentor y maestro.

Después de eso, es poco lo que se sabe de su vida pública. Hasta que decidió salirse del PRI en donde había hecho su carrera política.

A partir de ahí se convirtió en embajador de las zonas turísticas del estado a las que asistía, ya que las difundía en las redes sociales. A esta promoción de zonas se sumó la visita domiciliaria que hacía a diversos militantes priistas en los municipios, y luego declarar su interés de postularse a la gubernatura del estado por la vía independiente, ante la falta de interés de otros partidos políticos en postularlo.

Su candidatura, en caso de lograrlo, sólo servirá para pervertir la figura de candidaturas independientes, porque se supone deben ser una oferta diferente.

HABERES

Las encuestas de Morena en la Ciudad de México se convirtieron en una prueba de fuego para Andrés Manuel López Obrador y su partido. Más aún porque en la mayoría de las candidaturas que están por definirse deberán hacerse por sondeos. Y ese es el caso de Tabasco.