–       Atraer inversiones

 

AYER HABLABAMOS DE LA MEZQUINDAD QUE ABUNDA EN MUCHOS DE LOS POLÍTICOS tabasqueños, que desafortunadamente anteponen sus intereses al bien colectivo, lo cual se ha convertido en una verdadera enfermedad. Lo peor de todo es que este comportamiento no es privativo de los políticos, pues es que existen otros tipos de personajes que es tanta su influencia negativa que ha provocado que de nuestro estado se ahuyenten inversiones millonarias, llevándose consigo la derrama de empleos que tenían programada. No ha sido una ni dos las ocasiones en que se han presentado estos problemas con los famosos sindicatos de trabajadores. De verdad que se tiene que estar muy enfermo para montarse en posturas intransigentes como las que este tipo de agrupaciones está mostrando, a grado tal que han puesto incluso en riesgo la inversión de 40 millones de dólares que la empresa multinacional de tiendas de autoservicio Costco tiene contemplado para la instalación de su establecimiento. Esta situación se deriva luego de que volqueteros adheridos a la Confederación Nacional de Organizaciones Populares, por cierto, organismo perteneciente al Partido Revolucionario Institucional, realizaran el bloqueo del acceso al predio donde ya se llevan a cabo trabajos para la edificación del inmueble que albergará a la cadena transnacional, en una arbitraria postura de exigir trabajos “a chaleco”. Queda claro que no solo es el camino equivocado para pedir trabajo, sino que además es ilegal. Hemos insistido muchas veces en este espacio, que desafortunadamente en Tabasco pasamos de la cultura del cangrejo a la cultura de las cavernas, pues conforme más pasa el tiempo, más trogloditas nos volvemos. Basta con señalar la conducta que tuvo un taxista hace un par de días, macheteó a una persona que cuidaba un vehículo afuera del Hospital de la Mujer. Que ese es otro tema bastante delicado, puesto que justamente hace un par de días declaraba el secretario de Transportes, Agustín Silva, que se realizarían operativos para evitar que los choferes de unidades de transporte público anduvieran armadas, pero por lo visto, solo quedó en palabras y como dicen, las palabras se las lleva el viento. Pero retornando al tema, justo cuando más nos quejamos de la situación de desempleo, cuando más se critica que Tabasco ocupe los primeros lugares de desempleo, venimos y pateamos a la gallina que nos puede salvar un poco el pellejo, pues de entrada, esta empresa tan solo en la primer etapa, estaría generando  al menos mil doscientos empleos del ramo de la construcción. Hoy lo único cierto es que en Tabasco no estamos para desperdiciar ni un solo empleo, ahí tenemos el caso de la Cervecera  Grupo Modelo, la cual pretendía establecer su octava planta productora a nivel nacional en tierras tabasqueñas pero que por alguna “extraña” razón, no se logró llegar a acuerdo con ninguno de los 4 municipios que contactaron y finalmente terminó asentándose en Mérida, Yucatán, y llevándose junto con ello los tres mil quinientos empleos que genera. Hace un par de semanas tuvimos la oportunidad de estar en Ciudad Juárez, Chihuahua. Una entidad que tiene una población fluctuante de alrededor de dos millones de habitantes y que cobró gran auge por la actividad industrial, ya que en la región, por du gran cercanía con la ciudad de El Paso, Texas, logró atraer a un gran número de empresas maquiladoras y que a pesar de la gran ola de violencia que vivió y que obligó a muchos a migrar, hoy se aferra con uñas y dientes a recuperar su grandeza, ¿cómo? Brindando las facilidades  y las condiciones para que  las inversiones se quedaran y los comentarios entre la población apuntan a que aunque pagan poco, lo importante es que  hay empleos y con ello se generan oportunidades y esperanzas. Aquí mucho se ha dicho que el problema es que el tabasqueño no quiere apostarle a la vocación del estado, que es el campo, pues en ese sentido, habría que poner los ojos en este otro tipo de opciones que representa la actividad industrial. Ahí tenemos el caso de la empresa TecnoTabla de ProTeak, que hace poco se avecindó en la zona de Huimanguillo y que bien conjuga estas dos partes: el campo y la industria, y que permitió generar una derrama de doscientos millones de dólares y al menos 1,500 empleos. Esto es una muestra de que se puede atraer este tipo de inversiones. Ahora, la tarea queda en las autoridades, de generar las condiciones y buscar los canales para  atraer empresas que generen empleos y con ello inyectarle circulante al estado, porque, definitivamente, no se le puede cargar todo a la nómina.