Guayabazo

Manuel García Javier

guayabazo@hotmail.com

 

“Honorables” rectores nadan en la corrupción

Bajo el título “La Estafa Maestra, graduados en desaparecer dinero público: El gobierno federal usa 128 empresas fantasma para desviar recursos por 7 mil 670 millones de pesos”, una investigación de Animal Político y MCCI confirma la podredumbre en cinco universidades tabasqueñas que en parte habían denunciado medios de la localidad, y las que el auditor superior de la Federación, Juan Manuel Portal, calificó como “un claro acto de corrupción”.

Las 3 universidades y 2 tecnológicos subcontrataron a 186 empresas (algunas de nacionalidad venezolana) y cobraron por esta intermediación una comisión de entre el 10 y el 15% del total del convenio con el que tenían qué distribuir despensas entre los más pobres, supervisar la perforación de pozos de PEMEX, organizar eventos o detectar a personas de 15 años o más que no supieran leer y escribir. En ningún caso cumplieron con el requisito del 51%.

José Manuel Piña Gutiérrez, rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco; José Víctor Zárate Aguilera (preso por peculado por más de 30 millones de pesos en junio de este año), José Luis Hernández Lazo y Pedro Javier Muñoz Vergara, de la Universidad Popular de la Chontalpa; Luis Andrés Domínguez Alejandro, Universidad Politécnica del Golfo; Carlos Mario Olán López, del Tecnológico de Comalcalco, y Fernando Calzada Falcón de la Universidad Tecnológica de Tabasco, están metidos en el escabroso embrollo, por su complicidad  en el peculado de mil 06 millones 421 mil 805 pesos

La estela de corrupción no es de ahora, data de 2006, en la que también tuvieron que ver los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto y sus respectivos gabinetes, que se aprovecharon de la bonanza de la empresa Petróleos Mexicanos para cometer el fraude, y qué mejor que aprovecharse de centros educativos de los estados petroleros más importantes del país, como Tabasco y Campeche.

De ahí en adelante, todo fue camino fácil para operar mega fraudes mediante 11 dependencias (Pemex, Sedesol, Banobras, Fovissste, SCT, SEP, Sagarpa, Economía, Servicio Nacional de Sanidad, Registro Agrario Nacional e INEA), que prácticamente tomaron de rehén a los rectores de las instituciones educativas.

Apenas hace cinco años se dieron luces de que algo olía mal en las universidades y tecnológicos tabasqueños, después de una minuciosa auditoría de la Federación, de la que sólo uno de los involucrados está en la cárcel, y a partir de ahí, comenzó a brotar la pus, pues a raíz de ello, se les imposibilitaba el negocio sucio.

El periódico Vanguardia, edición 706 del 1 de septiembre de 2016, da pelos y señas de la estafa cometida por Carlos Mario Olán y Manuel Ricárdez, en contubernio con Abascal Proveedurías C.V.S.A, quienes saquearon al Tec Comalcalco, creando empresas fantasmas e inventando perfiles falsos ante el SAT, utilizando inmuebles familiares como oficina y con prestanombres para desfalcar la hacienda pública del centro de estudios.

Y es que Carlos Mario Olán, en su afán de justificar para “lavar” dinero, firmó con el sindicato un Contrato Colectivo, único en el país, en el que se le otorga un voluminoso aguinaldo a maestros y empleados de la institución… Este año será imposible ese pago que ya por ley les corresponde.

En el caso de Piña Gutiérrez, se comenta que justificaba esos dineros con viajes al extranjero tanto de él como de maestros para, presumiblemente, realizar especialidades, así como tareas de investigación que nunca se ha sabido qué, quién, cómo, cuándo y dónde se hicieron, o sólo fue para “limpiar” los dineros de las obras que nunca se hicieron.

Caso muy sonado es el de la Universidad Tecnológica de Tabasco. El diario Tabasco Hoy publicó el 1 de octubre de 2015 un reportaje consignando que la UTTAB creó empresa particular para el tráfico de Contratos por más de 680 millones de pesos.

El matutino consignó que el director de Administración y Finanzas, Jesús Tabscoob Bastar Acosta, se convirtió en el Rey de los negocios turbios entre la UTTAB y Pemex, tejiendo toda una red de corrupción al interior de esa universidad, que le permite ser el “poder tras el trono” del rector, Fernando Calzada Falcón.

En esas épocas (2013), el funcionario se daba el lujo de pagar viajes al extranjero a jóvenes acompañantes, a grado tal que, a su salida, le dejó como regalo una a su rector.

La estafa está y confirmada, que Piña Gutiérrez y demás involucrados traten de justificar lo injustificable, eso quizá suceda por su autonomía. Pero lo cierto es que las universidades en mención han quedado prostituidas y su rankin seguramente bajará considerablemente.

Seguramente esto se lo habían ocultado al gobernador Arturo Núñez, pero es vox populi que el propio subsecretario, Emilio de Ygartua, se dedicó a sacarle dinero a los rectores bajo la promesa de “arreglarles el asunto”.

Como consecuencia del fraude, va a ser difícil pagar la abultada nómina de las universidades, por lo menos en los siguientes años. Por lo pronto, la “honorable” UJAT ha cortado de tajo todo lo que huela a incentivos circunstanciales a periodistas… Nos leemos en la próxima.