Corte de Caja

José Martínez


Se empoderan ciudadanos por el sismo; repercusiones en Tabasco


En el asunto del temblor los actores políticos quedaron al desnudo. Los ciudadanos supieron empoderarse y tomar decisiones, a tal grado que llegaron a correr de una de las zonas devastadas al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

El presidente Enrique Peña Nieto vivió algo similar: le gritaron que agarrara una pala y se pusiera a sacar escombros, mientras a la Marina no le permitieron que usara maquinaria en las construcciones caídas, porque se tiene la esperanza de encontrar más vidas.

Los usuarios de las redes de internet repudiaron el actuar de Televisa con el caso de Frida Sofía. Los presentadores de la televisora jugaron a dos bandas haciendo creer que existía una pequeña y de esta manera crear una “telenovela” para ganar audiencia. En ese contexto, se descubrió que el colegio Rébsamen no estaba bien construido, y que había recibido suspensión de obras entre los años 2010 y 2014.

En Morelos, al gobernador Graco Ramírez y a su esposa, no les permitieron que acapararan la ayuda de víveres que otros estados habían enviado, ya que estos pretendían que se almacenara en bodegas del DIF, para luego repartirlos como si fuera ayuda oficial. Los ciudadanos se atrevieron a enfrentar al propio gobierno con abucheos e insultos.

Antes, un grupo de activistas exigieron a los partidos que donaran parte del presupuesto, a lo que respondió Morena y el Frente Ciudadano por México, coincidiendo que darían sumas millonarias para la reconstrucción, algo que nunca se hubieran imaginado. Vino una especie de subasta que llevó al PRI a regresar al erario 258 millones para los afectados por los terremotos. Y la historia sigue.

Lo podemos ver. El empoderamiento de los hombres y mujeres que andan en la calle como activistas se refuerza, porque a pesar del cansancio su entrega no cesa por continuar en los puntos claves para el rescate de personas.

Tabasco, los tabasqueños, han sido solidarios. No podía ser menos puesto que en el 2007 en el país y en el mundo se movilizó la ayuda para los afectados por las inundaciones. Si este auxilio llegó o no a los afectados es otro asunto.

Sin embargo, esta solidaridad no nos debe hacer ignorar lo que viene. Entre 2007 y 2012 Tabasco sufrió, aparte de la inundación, un cataclismo financiero. Una mala administración y el desvío de recursos obligó al nuevo gobierno a ajustar las expectativas del cambio, pero también a solicitar el respaldo de la Federación. El presidente Enrique Peña Nieto prometió reactivar la economía del estado.

El tiempo continúa su curso, y nos damos cuenta de que ya nada se podrá hacer. Los ojos de la federación están en otras entidades para su reconstrucción.

La reforma energética no pudo ser la tan anhelada esperanza de los tabasqueños, la que daría oxígeno a los empresarios, campesinos, obreros, entre otros, para salir adelante. A pesar de que se anunció una cuarta Zona Económica Especial, que permitiría atraer empresas de sectores estratégicos como agroindustria, manufactura, energético e incluso automotriz, seguimos esperando.

Las prioridades para el país han cambiado. Tabasco tiene sus propias necesidades, pero deberá acudir a sus propias fuerzas. Debemos estar preparados porque las réplicas de otro sismo sacudirán nuestra economía.

HABERES

El tiempo sigue inexorable. En octubre comienzan los procesos electorales locales. El PRD tendrá que decidir entre José Antonio de la Vega y Gerardo Gaudiano, además de los otros dos aspirantes Juan Manuel Fócil y Fernando Mayans. La baraja se cierra.