Corte de Caja

José Martínez


Poder Legislativo, base para el desarrollo de Tabasco

En el año 2013 se dio por primera vez en Tabasco una alternancia en el gobierno estatal. Como resultado de la jornada electoral de 2012 llegó a la gubernatura Arturo Núñez Jiménez, candidato de una coalición de partidos de izquierda que ganó casi con el 70 por ciento de los votos emitidos en dicha elección.

Núñez llegó con una responsabilidad histórica. Él sabía, desde un principio que la situación de Tabasco no era fácil, después de ser gobernado por más de 80 años por un solo partido; sin embargo, debía sentar las bases para desarrollar un nuevo Tabasco, con el fin de consolidarlo.

En tal escenario es cuando el Poder Legislativo cobró importancia para la consolidación democrática en nuestra entidad, ya que se debían institucionalizar las políticas públicas emprendidas, y no dejarla a la buena voluntad del gobierno en turno o de los sucesores.

Es aquí que legislativo buscó acompañar su facultad de fiscalización con la disposición del trabajo con el Poder Ejecutivo, y crear las leyes demandadas por la sociedad. Sobrepasando su obligación de contrapeso institucional como revisor de cuentas públicas, actividad en la que se concentran en el segundo periodo de sesiones de cada año, junto con la aprobación de los presupuestos de egresos que se necesitan para el cumplimiento de sus obligaciones con la sociedad.

Por su parte, el gobierno estatal tomó muy en serio su facultad de legislador, y ha presentado al Congreso del estado diversas iniciativas, algunas de ellas en cumplimiento de reformas federales como han sido la reforma constitucional en materia de Derechos Humanos -la más importante en los últimos años a nuestra Constitución local-, la ley de Transparencia, así como las relacionadas con la creación del Sistema Estatal Anticorrupción.

Tan sólo en la actual legislatura, el mandatario ha presentado 15 iniciativas de ley, de las que se han aprobado siete de ellas, y el resto continúa en comisiones. Su trabajo se ha calificado como intenso, y en las sesiones del Pleno del Congreso ha quedado constancia.

La institucionalización de políticas públicas pasó por elevar a nivel de Secretaría al Instituto de Desarrollo Social de la Administración pasada, y de la entrega de bicicletas pasó a coordinar programas como Corazón Amigo, que mediante una reforma a la Ley Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad para el Estado de Tabasco, de mayo de 2014, la cual obliga al Ejecutivo estatal a otorgarles apoyos económicos para coadyuvar a su subsistencia.

Resta hacer lo mismo con el programa Casa Amiga, manejado por la Sedesol Tabasco, y con ello, evitar que futuros gobiernos quieran eliminar el programa del abanico de apoyos sociales a los más necesitados de la entidad. Quizá haya que busca una figura innovadora.

Los problemas de Tabasco son grandes. Seis años no bastan para contrarrestar el mal que se hizo durante décadas. No hay pretexto para la inmovilización, menos para dejar de aprovechar un trabajo en conjunto entre el Ejecutivo y el Legislativo, éste último encabezado por José Antonio de la Vega.

HABERES
DESDE EL DIF estatal, con la profesora Martha Lilia López, se continúa impulsando la inclusión en apoyo a las personas con discapacidades, el objetivo es ofrecerles la oportunidad para su desarrollo laboral, es el caso de la Cafetería Hola Café, que se ubica en las instalaciones de la Secretaría de Educación, en la cual atienden jóvenes con discapacidad auditiva.