ATARDECER POLÍTICO

 

–       Tetris político

–       Sin cultura de protección

 

COMO NUNCA ANTES, LOS ESCENARIOS POLÍTICOS CAMBIAN con una velocidad impresionante. Se podría decir que ni una semana dura un escenario, por lo que los actores políticos hoy más que nunca están a la expectativa y a la defensiva. Vemos como la semana pasada, por ejemplo, el anuncio de  Margarita Zavala provocó una escalada de comentarios entre críticas y posicionamientos. De entrada, porque no se puede negar que por lo menos mediáticamente tuvo un fuerte impacto aunque no tenga mucho peso político, pero si obliga a los dirigentes partidistas a tomar medidas contundentes de cara a la posible alianza que están queriendo vender con el Frente Ciudadano por México, del cual mucho ruido ha causado porque de ciudadano no tiene nada. Y es que lo que ahora están haciendo no es otra cosa más que lo que muchas veces se ha hecho, pero ahora a puertas abiertas, pues aunque en las marquesinas se exhibe que es un movimiento que encabezan PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, no hay que perder de vista que los hilos de esto se mueven a un nivel más alto, en lo que podría ser la antesala para que se labre el camino para un personaje como José Antonio Meade, quien de cierta manera tiene simpatías entre los priistas obviamente y panistas. Por otra parte, llama la atención, tristemente, el hecho de que ahora todos los políticos rechazados, han enarbolado el estandarte de las candidaturas independientes, viniendo a desvirtuar esta figura de la cual se puede decir que hay quienes hacen honor a dicha posición, como es el caso del joven diputado de Jalisco, Pedro Kumamoto o el alcalde de Ciudad Juárez, Chihuahua, Armando Cabada Alvídrez… EN MÉXICO SABEMOS MUCHO DE HURACANES, INUNDACIONES Y TERREMOTOS, pues han sido un gran número de eventos catastróficos naturales en la lista a los cuales hemos afrontado. Casualmente en este mes, se ajustan 10 años de la peor inundación que haya sufrido nuestro estado, donde más del 70 por ciento del territorio tabasqueño quedó cubierto por el agua que desbordó de los principales afluentes que derivan del caudaloso Grijalva. A una década del acontecimiento que continúa considerándose como el peor desastre natural del que se tenga memoria en Tabasco, por lo menos en los últimos 60 años, poco quedó de escarmiento. Pues a pesar de que los daños materiales fueron incuantificables, ante el hecho de que miles de familias perdieran todas sus pertenencias, e incluso sus viviendas fueran dañadas parcial o totalmente, las cosas poco o nada han cambiado en materia de prevención. Y es que uno de los detalles que mucho se deberían de cuidar, como es el hacerse de una póliza de seguros catastróficos, parece que poco nos interesan, pues, por lo menos en Tabasco, solo el 8 por ciento de la población cuenta con un seguro que proteja su patrimonio. Y es que a decir de los mismos agentes de seguros, ni siquiera los desastres hacen tomar consciencia del gran valor que tiene este tipo de servicios que muchos consideran como un gasto y no como una inversión. Esto lo decimos porque a un mes de haberse dado el primer terremoto que sacudió a gran parte del país provocando que miles de familia perdieran sus casas en lugares como Chiapas y Oaxaca y posteriormente el siguiente movimiento telúrico que sacudió Puebla, Morelos y la Ciudad de México, siendo esta última la que hizo revivir momentos de terror como los del 85 ante el derrumbe de un gran número de edificios que además cobró la vida de cientos personas. Hoy vemos que son muchas las personas que se quejan de que el apoyo económico que llega es insuficiente. Son tarjetas de débito las cuales contienen 30 mil pesos por concepto de ayuda para la reconstrucción. El problema radica en  que hay cosas que dejamos sueltas, como lo son los mismos seguros que es una protección que lejos de brindar un respaldo económico,  el verdadero valor es la seguridad  y la tranquilidad que brinda. Hasta hace un par de años, tener un seguro para los vehículos automotores se hizo obligatorio, para responder ante responsabilidades civiles por daños a terceros. No así para las viviendas y hoy se tienen las consecuencias. Muchos dirán que no todos tienen acceso a pagar un seguro, cuando lo cierto es que las pólizas pueden ir desde los 3 mil pesos anuales, lo cual se traduce a pagar montos hasta por 250 pesos mensuales. Cuando a veces nos gastamos eso y más en banalidades.