ATARDECER POLÍTICO

 

–       Cunde la desesperación e incertidumbre

 

DICEN QUE SANTO QUE NO ES VISTO, NO ES ADORADO. No es casualidad de que hoy todos quieren salir en la fotografía. Mientras tanto, conforme se acercan los tiempos, se va calentando cada vez más la gallera. El fin de semana fue de intensa actividad política. Vaya, ningún aspirante se quiere quedar rezagado, porque todos quieren reflectores, que si Juan Manuel Fócil anduvo en recorridos, que Gerardo Gaudiano fue a Jalapa, Comalcalco y Nacajuca, que si José Antonio de la Vega acudió a Macuspana. Mucho llamó la atención la reunión que sostuvieran un grupo de priistas que se congregaron el mismo sábado en el hotel Marriot donde convocaron a la prensa para plantear un posicionamiento que sin duda causó mucho revuelo porque a todas luces fue un mensaje con doble filo. Por un lado, plantean unidad pero por otro lado se le fueron a la yugular a Gustavo de la Torre Zurita, acusándolo de no propiciar la inclusión, cuando varios de ellos han estado sentados en mesas de acuerdos. Mientras por otro lado, Gina Trujillo se sentaba con el Consejo Coordinador Empresarial, acompañada de Candelario Pérez para ver si por primera vez en mucho tiempo, se pueden poner de acuerdo PRI y PRD para jalar juntos en la búsqueda de una mejor tarifa de energía eléctrica en beneficio de todos los tabasqueños. En fin, el cabildeo sigue intenso, los recorridos son permanentes, y aunque la efervescencia sube de tono, porque nunca faltan los trolls que siguen con guerra sucia contra uno y otro, afortunadamente no ha sido determinante para tumbar el camino que llevan avanzando cada uno de los aspirantes, pues es un hecho de que cada uno busca echarle más espuma a su chocolate en un intento de repuntar, porque es un hecho que mientras los escenarios nacionales no estén bien definidos, en el plano estatal no se puede decir que alguien la tenga segura. Mientras todos hagan su lucha, obviamente caminando entre recovecos para no ser señalados por actos anticipados de campaña, a pesar de que  las movilizaciones son más que evidentes. El problema que enfrentan todos los partidos, o al menos los partidos punteros que en este caso se podría hablar de tres, como lo son PRD, PRI y Morena, es el hecho de que las fechas en el calendario para definir las precandidaturas son hasta diciembre, con lo cual, les queda realmente muy poco tiempo para hacer labor de cicatrización, con el reparto de diputaciones, senadurías y regidurías. Pues a final de cuentas lo que se busca es blindar la cereza del pastel que es la gubernatura. De ahí que muchos hagan ruido tirándole alto para poder cachar algo de rebote, o lo que se conoce como un plan b. De ahí que, por ejemplo, en el evento convocado por el grupo de priistas que se reunieron en el Marriot, piden  unidad y cancha pareja para resolver bien las candidaturas, porque cada uno de los aspirantes, saben que tienen un capital político, quizás unos más que otros y que hay algunos que quizás no sumen tanto, pero a como pueden, hacen daño. Y es que en ese sentido vemos que se repite el mismo efecto que ha cundido en muchos de los partidos y que fuimos ahora testigos con el caso de Margarita Zavala, que al no verse ni favorecida ni respaldada por el que fue su partido durante más de 30 años, optó por salir por la puerta chica, porque ahí vimos que hasta gobernadores panistas que de cierta forma mostraban simpatía con ella, dijeron que al salirse, se iba sola. Ahí es donde sostenemos que radica el mal de muchos políticos que piensan que por tener 20 o 30 años de militancia significa que tienen el derecho por antigüedad, cuando eso no garantiza que sean cuadros altamente competitivos, pero que por el contrario al aferrarse a seguir en su burbuja se convierten en un problema para los partidos por el ruido mediático que generan. Imagínense que si a nivel nacional, este proceso que vivimos es inédito, ante los escenarios que se han dado, y con todo y que se dice que la política al nivel del altiplano se maneja de una forma disciplinada, les está costando trabajo lograr los consensos, pues que podemos esperar los choquitos, cuando acá nos hierve la sangre y eso hace todavía más complicado aún lograr los acuerdos. Hoy queda claro que el objetivo de los partidos históricos, es contener toda fuga de militantes que puedan refugiarse bajo el morenismo.