COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

 

 

LOS ANTIDEMOCRÁTICOS

 

El escenario político de nuestro país rumbo a la sucesión presidencial del próximo año se presenta, hasta ahora, de una viscosidad preocupante.

Es de una densidad no fácil de digerir, pero ciertamente entendible por los intereses en juego, en primer lugar, el máximo puesto de la nomenclatura nacional, la Presidencia de la República.

 

A los protagonistas, llamémosles precandidatos, pretensos o suspirantes a la silla presidencial, se han colocado en una situación, unos más que otros, por sus aspiraciones legítimas o no, como antidemocráticos, que no es lo mismo que anti demócratas.

 

Desde luego que ya sabemos que nos corregirán que democrático y demócrata son sinónimos, sin embargo nos queremos que exista confusión, puesto que el segundo adjetivo lo ha monopolizado el partido político perdedor del bipartidismo de nuestro vecino del norte, Estados Unidos.

 

Entremos al tema, para comprobar el aserto del título de esta entrega. Es decir, comprobar que todos los suspirantes a la primera magistratura del país, sufren de la misma pandemia: la antidemocracia.

 

Andrés Manuel López Obrador, después de una lucha de años, crea su partido personal, Movimiento de Renovación Nacional, MORENA, donde sólo hay un mando y precandidato presidencial, él y sólo él.

 

Si analizamos el Frente Amplio Ciudadano, que han constituido los partidos Acción Nacional, PAN; de la Revolución Democrática, PRD, y Movimiento Ciudadano, todo hace suponer que el ganador va ser el presidente del blanquiazul, Ricardo Anaya Cortés, sobre otros precandidatos como Rafal Moreno Valle y Silvano Aureoles Conejo.

 

Margarita Zavala Gómez del Campo, sin ninguna experiencia gubernamental, más que su buen y discreto comportamiento de esposa del huésped de Los Pinos, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, además de pretender la reelección vía maridaje a su consorte, protagoniza su renuncia al PAN, después de una militancia de 33 años.

 

¿De qué se trata? Perdida la partida, lo que aparezca. Será candidata independiente y si se comprueba la tesis del PRIAN, que denuncia el ex gobernador bajacaliforniano, Ernesto Ruffo Appel, quien quita y se pueda colar.

 

Dejamos al último al Partido Revolucionario Institucional, PRI, donde desde un tiempo acá se vislumbra una crisis de pronóstico reservado sino no se respetan los nuevos tiempos democráticos. Una mala decisión, vislumbra la pérdida del poder.

 

Ante ello cualquiera de los antidemocráticos se hará de la Presidencia de la República, al menos que surja una renovada y limpia opción que nada tenga que ver con los “independientes”, cuasi registrados, enfermos de protagonismo y nada más.