ATARDECER POLÍTICO

 

– SCT y el sueño de los justos

 

HAY COSAS QUE SIMPLE Y SENCILLAMENTE NO SE PUEDEN TOLERAR. Hace unos días se difundió ampliamente un video donde el conductor del taxi 9130 agrede física y verbalmente a una mujer, porque le estaba pagando con un billete de 500 pesos. Según se ha sabido, pese a la denuncia pública y que intervinieron elementos de Transporte y de la Policía, ese pelafustan quedó libre. Aunque se trate de un taxi pirata, tolerados les dicen también, y pese a que las recomendaciones de las autoridades es de que la población use solamente unidades oficiales, nadie debe ser omiso a esta situación, porque se trata de una agresión a una mujer por un supuesto servidor público, ya que así están considerados los trabajadores del volante. Las autoridades ya saben quién es el agresor. Saben incluso cómo identificar al dueño de la unidad para localizarlo, en el supuesto caso que justifiquen no saber cómo ubicarlo. Claro está, si se demuestra voluntad para castigarlo con rigor, porque las evidencias están más que claras. Y no es posible que pese a que la agresión quedó plasmada y exhibida en video, no hagan nada. Las agresiones a las mujeres no solamente deben condenarse de palabras y con rollos políticos cada vez que ocurre un hecho lamentable. Se debe actuar con urgencia antes que este tipo siga agrediendo impunemente a las mujeres por el hecho de andar en taxi pirata y que la gente ya sabe no debe ocuparlos, cuando todas las unidades traen la misma rotulación y no se puede distinguir de inmediato. La señora agraviada merece justicia. Deben alzar la voz sin afanes políticos o protagónicos las organizaciones femeniles para pedir a las autoridades castigo a ese taxista. No se debe esperar a que suceda algo lamentable e irreparable para tratar de intervenir, es el momento de demostrar acciones enérgicas a los agresores de mujeres para que realmente se demuestre que no están solas. La Secretaría de Transportes debería suspenderle el tarjetón, además de someterlo a una capacitación intensiva y aprenda a tratar bien al usuario, porque de ellos vive, come, viste y calza. Al dueño del taxi también suspenderle la unidad, aunque tenga amparo por ser de los llamados tolerados, para que aprenda la lección y solamente le de trabajo a chóferes capacitados, no a orangutanes. Si hay algún delito por lo acontecido, que también intervenga la autoridad correspondiente para fincar las sanciones a que haya lugar. Insistimos, se debe actuar de inmediato, porque si este individuo no tuvo los escrúpulos para agarrar a golpes a una pasajera, significa que es un ladrón o violador en potencia. ¿Y  acaso habría que esperar a que se cometa una atrocidad? Aquí hay tres instituciones involucradas a las que habrá que exigirle hacer su trabajo en vez de andar en grilla y politiquería. Uno, es la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; dos, la Fiscalía General del Estado y tres, el Congreso local, porque desafortunadamente, existen vacíos legales que le dan en la madre al ciudadano y lo dejan en la total vulnerabilidad, como es el caso de este individuo que con todo y pruebas de la agresión, salió libre. Lo mismo sucede con los rateros que son el acecho de las colonias,  más tardan en agarrarlos que en lo que ya andan en las calles tranquilos y campantes.  Hemos visto como muchos diputados impulsan leyes para proteger a los animales y otras cosas que no es que sean menos importantes, pero no vemos claro en este tipo de temas que son primordiales en estos tiempos en los que la violencia ha azotado sin clemencia a la entidad. El problema es que  más del 50 por ciento de los legisladores locales se puede decir que ya están centrando su atención en el proceso electoral para ver a qué rama van a saltar, por lo que nuevamente, sucede cada tres años. Hay muchísimos asuntos que vuelven a quedar en la congeladora, provocando más rezago legislativo. Pero regresando al punto central, a quien sin lugar a dudas tiene que ser llamado al banquillo es al titular de la SCT, Agustín Silva Vidal, quien desde que asumió el puesto en marzo de 2015, prácticamente hecho abajo muchos de los avances que se habían logrado en el tiempo que estuvo José Antonio De La Vega, quien metió mano dura en contra de los transportistas piratas y no sólo de taxistas y combis, sino incluso de la mafia de los volqueteros, que hacían lo que se les pegaba la gana, como el hecho de las sobre cargas que tanto riesgo representan. En Tabasco, mucho se ha luchado en contra de la violencia hacia las mujeres, contra los feminicidio, pero han sido esfuerzos que se hechas en saco roto si  quienes están al frente de las dependencias no hacen nada para generar los cambios necesarios, pero también, en ese sentido, es la ciudadanía que juega un papel fundamental al exigir con solidez que se hagan las cosas. El ejemplo ya lo vimos tras los hechos ocurridos con lo pasados sismos, donde se obligó a los partidos políticos  a renunciar al dinero para contribuir en la reconstrucción de los llegares afectados. Así como eso, hay muchas cosas que se podrían conseguir.