COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

 

 

MARIO VARGAS EN EL ÉTER ETERNO

 

Mi primer jefe inmediato superior, perdón por expresarme en primera persona, fue Mario Vargas, quien recién emprendió el viaje al éter eterno, fue una de las voces emblemáticas de la radio y la televisión; todos lo recuerdan como el gran locutor de voz subyugante y convincente, por eso ahora doy testimonio de su labor como uno de los grandes directivos de la radiodifusión.

 

Como he dejado testimonio en nuestra obra, “Mi Vida Son Mis Amigos, una historia de los noticiarios en México”, narrada al siempre recordado colega, Carlos Borbolla y a la compañera de vida y cómplice, Silvia Villa Gómez, la primera redacción periodística radiofónica fue creada por Emilio Azcárraga Milmo en 1956 en la radiodifusora XEDF, en aquel tiempo en el 970 del cuadrante.

 

Para precisar, antes de esta aventura los noticiarios se producían en las redacciones de los periódicos, los locutores eran lectores de noticias; después de que Azcárraga Milmo fue obligado por su padre, el grande, Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, a incorporarse en la empresa familiar, probó su talento, entre otros muchos aciertos con esta decisión que luego replicó en la televisión, donde nos invitará a desempeñarnos como el primer director de noticiarios de la televisión mexicana en el trágico 1968.

 

El éxito fue tal, que mientras la DF ganaba auditorio lo empezaba a perder la XEW, por ello al año, Don Emilio incorporó al proyecto la XEB, por lo que se hacía necesario nombrar gerentes a cargo de la emisoras, el primero al frente de LA 9-70 fue Mario Vargas y después en la B grande de México, Mario Gil, “Los Tocayitos”, cuando llegaron otras radiodifusoras, se nombró a un director general, Darío Pastrana, el “señor Paz Paz”, como lo motejó al aire el Loco Valdés.

 

Antes de que se nombrará al primer director de noticiarios, Jesús Humberto Juárez, quien poco después a la par con Charles Anderson crearon la gran cadena de restaurantes que lleva el apelativo del segundo, el jefe inmediato superior de todos los que formábamos el ejército periodístico primigenio de la radio, fue Mario Varga.

 

Con el mantuve una relación superior, todos jóvenes, no cumplía los 19 años, el mayor con apenas 7 años fue Emilio Azcárraga, Mario Vargas si acaso me llevaba 4 o 5 años, eran una familia radiofónica compacta.

 

Mario Vargas, además de incursionar con éxito también en la Televisión, realizó una gran carrera en el micrófono en la radiodifusora Stereo 100 -100.1 MHz.-, de la Ciudad de México, en dónde laboró los últimos años de su vida.

 

Dejo varias frases para la posteridad: “Fuego en la Pista y “para mentalidades un poco más allá de la órbita terrestre”.

 

Siempre recordaré al señor Mario Vargas, con emoción, respeto, cariño y reconocimiento a su amistad y dirección. In Memóriam.