SHISHITO

Francisco Gómez Hernández

 

Ante la fuerza de la naturaleza, prudencia y trabajo

 

Sólo la prudencia ante los daños materiales y de salud que nos están causando los fenómenos naturales, puede hacernos sentir un poco tranquilos. Las autoridades haciendo lo que les corresponde y la ciudanía solidaria apoyando a los afectados. Las inundaciones causan también un “daño emocional”, que deterioran la unidad familiar, ante la pérdida de los bienes patrimoniales.

 

Por su parte, las instancias de gobierno encargadas de atender emergencias naturales, encabezadas por el gobernador Arturo Núñez Jiménez, instaladas en sesión permanente, han asistido a los afectados del frente frio número 6, dando prioridad a lugares críticos para evitar pérdidas humanas.

 

Hasta anoche que calmaron un poco las lluvias, Protección Civil del Estado, Secretaría de Gobierno, Secretaría de Seguridad Pública, e instancias federales, seguían en estado de alerta, prestando atención a zonas afectadas, el paro momentáneo de las lluvias, no frenan la atención a las emergencias en ocho municipios del estado incluyendo Centro.

 

Jonuta el municipio más afectado con un 75 por ciento de sus comunidades impactadas, su mayor problema es evacuar veinte mil cabezas de ganado a tierras altas. En total son ocho municipios afectados y sólo en Tenosique había descontento contra el alcalde Francisco Abreu Vela, porque los afectados no recibían ninguna ayuda para salir de sus casas y sus comunidades.

 

En todas las comunidades afectadas, personal directo del Consejo Consultivo Ciudadano del DIF estatal que preside la señora Martha Lilia López Aguilera y de la secretaría de Desarrollo Social que preside Neyda García Martínez, realizaban recorridos en apoyo a los afectados.

 

Cierto ante tanta demanda de los problemas de anegaciones en ocho municipios afectados y gran parte de sus comunidades, es imposible contar con suficientes equipos de desalojo de aguas, sin embargo, toda la gente está siendo atendida, con mínimos reclamos por algunas fallas, la ciudadanía afectada, ha antepuesto la prudencia, lo que ha hecho más tranquilo el trabajo de las autoridades.