COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

 

 

FAPERMEX, CONALIPE Y VOCES HERMANAS II.

 

SEGUNDA PARTE

 

Estamos inmersos en la reproducción de las voces hermanas que se refieren a nuestro climático XV Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE. Hoy continuamos con la columna del colega fraterno, Abraham Mohamed Zamilpa, porque la misma no tiene desperdicio:

 

“Fue en las instalaciones del Consejo Regulador del Tequila cuya anfitrionía agradecemos,  donde se desarrolló este trascendental e histórico evento en el que dejamos claro, sin alardes de tonto machismo,  que el temor no nos paralizará, sino al contrario, es el recuerdo de nuestros compañeros muertos o desaparecidos, el que nos motiva a seguir en la lucha, con valor y coraje, por lograr justicia y respeto.

 

Debe entenderse, y entenderse bien, que nuestra función profesional es estrictamente en beneficio de la Sociedad  como contrapeso del poder público.

 

Reproduzco lo que el relator Negrete Jiménez destacó en la lectura de la “Declaración Jalisco”:

 

“_ A quienes han estado agrediendo a los colegas, les decimos que no nos doblegarán, y que por cada colega caído, su voz no se perderá, sino que surgirán otras que seguirán dado voz a aquellos que no tienen voz”. Precisó que “los asesinatos, las desapariciones forzadas y las agresiones se siguen dando, de ahí que nuestro grito sigue vigente: ¡Ya basta!…..No podemos permitir que nos sigan matando a esos hombres y mujeres, voces valientes, que muchos fueron victimados por no haber cedido a los chantajes y no haberse doblegado a los intereses de los enemigos de las libertades de Prensa y Expresión”.

 

Y sumándose a esta posición de la FARPEMEX que preside la compañera Consuelo Eguía Tonella, y a las muestras de respeto y honor póstumo a los compañeros asesinados y desaparecidos, Teodoro Rentería Arróyave, en su calidad  de constructor del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo que fue posible crearlo gracias a que gestionó primeramente el reconocimiento profesional por “sus saberes” de aquellos que acreditaron su trayectoria ante las autoridades de la SEP, expuso con sencillez y en forma amena, cómo se degradó lo que en principio, gracias a la participación de respetables organizaciones gremiales como el Club Primera Plana, fue posible crear el Premio Nacional de Periodismo de acuerdo con el Gobierno de la República que presidía Luis Echeverría, pero que al paso de los años, lamentablemente se degradó al extremo de que al través de la Secretaría de Gobernación, lo entregaron por “orden superior” a  varios que no se lo merecían, o sea, hablando claro, a aquellos que eran amanuenses del gobierno.

 

Y ese Premio Nacional de Periodismo que otorgaba el Presidente de la República en turno, por lo que ya leyó, terminó siendo una verdadera pifia, que en vez de dignificar a quien lo recibía, lo sumía en la ignominia.

 

Y lo que tenía que ocurrir, sucedió: ¡Se suspendió su entrega presidencial en el año 2002 en el sexenio de Fox, pero luego ¡lo “ciudadanizaron” (¿)……!  para entregárselo a quien escogieran un grupo “de notables”.

 

Mañana continuaremos con esta historia, también recogida por el amigo, Abraham Mohamed Zamilpa, CONTINUARÁ.