COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

 

FAPERMEX, CONALIPE Y VOCES HERMANAS III

 

 

TERCERA PARTE

 

Al concluir en esta entrega la columna “Candelero” del Premio México de Periodismo “Ricardo Flores Magón”, Abraham Mohamed Zamilpa, dentro de la serie las Voces Hermanas, expresadas con motivo del XV Congreso Nacional de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y Colegio Nacional de Periodismo, CONALIPE, hemos de recordarles que en la anterior el respetado colega se refirió a la nada agradable historia del Premio Nacional de Periodismo que entregaba el gobierno federal en turno. Ahora la Concluye:

 

“Hay que reconocer que esto no hubiese sido posible sin unidad, sin la intervención y sin el apoyo que Teodoro Rentería Arróyave quien ahora lidera CONALIPE, siempre ha tenido y tiene de dirigentes gremiales como su hijo Teodoro Rentería Villa que fortaleció FAPERMEX; de Raúl Gómez Espinosa y de José Luis Uribe del Club Primera Plana, y por supuesto gracias también al enorme respaldo de las Asociaciones de Periodistas de todos los Estados de la República.

 

Y así fue como surgió el Premio México de Periodismo “Ricardo Flores Magón” personaje  oaxaqueño, que es un ícono del periodismo nacional, por su valentía y activismo, precursor de la Revolución Mexicana al través de sus periódicos “Regeneración” y el “Hijo del Ahuizote” y quien, por sus ideales, es considerado inspirador de los más fuertes y trascendentes movimientos sociales, al grado de que estando exiliado en EU murió por ellos, dizque de un infarto al corazón, -según el informe dado a sus familiares- el 21 de noviembre de 1922 en la penitenciaría Mc Neil Island de Washington donde compurgaba una condena de 21 años acusado de “sabotear el esfuerzo bélico de los Estados Unidos que participaba en la Primera Guerra Mundial” con la publicación del “Manifiesto a todos los Anarquistas del Mundo” junto con Librado Rivera.

 

Flores Magón entro otras muchas cosas dejó escrito lo siguiente:

 

“Es deber de nosotros los pobres trabajar y luchar por romper las cadenas que nos hacen esclavos. Darle la solución de nuestros problemas a las clases educada y ricas, es ponernos voluntariamente en sus garras. Nosotros los plebeyos; nosotros lo andrajosos; nosotros los hambrientos; los que no tenemos un terrón donde reclinar la cabeza; los que vivimos atormentados por la incertidumbre del pan de mañana para nuestras compañeras y nuestros hijos….toca a nosotros hacer esfuerzos poderosos, sacrificios mil para destruir hasta sus cimientos la vieja sociedad que ha sido hasta aquí, una madre cariñosa solo para los ricos”.

 

Y por esta forma de pensar de Ricardo Flores Magón que pasó  mil penurias, humillaciones y prisión, que contribuyó a que la Revolución Mexicana avanzara y triunfara, tuvieron que transcurrir 23 años después de su muerte en aquella prisión de Washington para que el Estado Mexicano que lo aborreció, rectificara reconociendo su aportación patriótica y en por eso, en 1945 sus restos fueron depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la Capital de la República. Pero además, 48 años después, en 1993, el Congreso de la Unión aprobó que su nombre se inscribiera con Letras de Oro, para siempre, en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

 

Ese honor es el que conlleva implícito el Premio México de Periodismo “Ricardo Flores Magón” instituido por la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, y que a para mí en lo personal, y creo que piensan igual todos quienes recibimos a Flores Magón vibrando en el busto que nos entregaron, será un extraordinario fetiche que me o nos fortalecerá hasta el final de mis, o de nuestros días, con inspiración, con tenaz voluntad y con los esfuerzos que se requieran para avanzar bien y lo más pronto posible, en la tarea de mejorar las condiciones de vida de los mexicanos impulsando el desarrollo, paz y tranquilidad de nuestra adorada Patria”.

 

No dudamos, respetados lectores y radioescuchas, que estarán de acuerdo en que esta aportación sencilla, sensible, valiente, es un magnífico relato de la historia que nos tocó vivir en Guadalajara, Jalisco y que ahora compartimos con todos ustedes.

 

Al Premio México de Periodismo “Ricardo Flores Magón”, el fraterno colega, Abraham Mohamed Zamilpa, felicidades mil y que continúen los éxitos. CONTINUARÁ.