COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

 

 

PEPE, PRECANDIDATO PRESIDENCIAL

 

 

Desde que los documentos básicos del Partido Revolucionario Institucional, PRI, fueron transformados para dar cabida a un candidato externo y no militante de cepa del tricolor, estaba implícita la designación de José Antonio Meade Kubriñena, como el futuro candidato del tricolor a la Presidencia de la República, como en su momento lo dijimos.

 

Lo demás, fueron elucubraciones de aquellos grupos que se aferraban, respetuosos de sus lealtades y compromisos, a sus jefes y amigos de militancia.

 

El presidente Enrique Peña Nieto, supo tejer fino, a pesar de que, de última hora, se le salió del huacal su colaborador y amigo más cercano, Luis Videgaray Caso, con los elogios desmesurados a Jose Antonio Meade

 

Fue un destape anticipado imposible de aceptar por el Jefe del Ejecutivo, por ello el regaño público al canciller que no fue presidencial por el otro error cometido en sus ansias de ser el protagonista del Régimen peñista: la visita que propicio del candidato presidencial estadounidense, Donald Trump a México con honores de mandatario.

 

En el Camino se quedaron el gran amigo y colaborador de Peña Nieto, Aurelio Nuño Mayer, nombrado secretario de Educación Pública para darle currículum, a quien una catapulta de colaboradores interesados le hicieron un daño mayúsculo; el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien no pudo con su principal encomienda: pacificar el país, y el respetado doctor, José Narro Robles, a quien a pesar de las prendas que le asisten, le rebaso la edad.

 

Después del retrasado mensaje presidencia de una hora del presidente Enrique Peña Nieto, para informar de cambios en su Gabinete, que en términos coloquiales se llama “destape”, a la más pura tradición del tricolor, se dio por hecho que el elegido fue José Antonio Meade Kuribreña.

 

Minutos después, el elegido anunció su precandidatura a la Presidencia de la República por el Partido Revolucionario Institucional, PRI, para las elecciones del 2018.

 

La declaración, como era obvio, no dejó ninguna duda: “Voy a solicitar mi registro como precandidato a la presidencia por el PRI, lo hago tras 20 años de servir a mi país de manera ininterrumpida”.

 

Como están las cosas en todos los demás partidos, es de augurarse que José Antonio Meade Kuribreña, el famoso “Pepe”, será el próximo presidente de México.