José Martínez
Una de las acciones que durante años estuvo en el olvido en Tabasco es la dignificación del policía. Ese servidor público –el primer contacto que la población tiene con la ley-, ha vivido estigmatizado y convertido en uno de los eslabones débiles de la procuración de justicia en México. De los agentes, poco se dice que también tiene derechos, además de sus deberes a cumplir.

Hace años, tuve el gusto de conocer a un elemento activo. Comentaba anécdotas que caían en el valor, no de la fuerza física sino emocional, del comportamiento, donde entraba la interacción con los ciudadanos.

Me habló del respeto, y cómo un policía cuidaba al ciudadano y el entorno. Sobre todo, descubrimos que un elemento policiaco, de la misma forma tiene sus problemas personales, los cuales en ocasiones no logramos entender.

Hoy, el policía vive otro tiempo. El riesgo quizá es mayor. Se enfrenta a una población con necesidades crecientes; los policías no pueden cubrir todas las zonas, aunque quisieran.

Por esa razón es fundamental apoyarlos, dotarlos de equipos y materiales, así como de una capacitación permanente, para que de esta forma tengan mejores sus condiciones de trabajos en favor de la sociedad.

Hay que asegurarles un salario digno, y reconocerlos cuando hagan bien su trabajo. En caso de que dejen solas a sus familias por acciones en cumplimiento de su deber, éstas no pueden quedar desamparadas. Ya se ha avanzado en ello. Incluso como parte de las acciones del Programa Integral de Seguridad Pública en Tabasco se busca dignificar al policía.

Vale la pena mencionar que hay cercanos antecedentes. Se han vivido experiencias en algunos municipios de La Chontalpa, en la que pudieron mejorar la infraestructura física de las corporaciones policiacas, e incluso, se entrega un incentivo económico a los elementos cuando detienen a delincuentes de alto impacto.

En esa línea es que el pasado martes se puso en marcha el programa “Policía Confiable”, por parte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, el cual tiene como propósito fortalecer los ámbitos físico, psicológico y social de los elementos, así como brindar un mejor servicio a la población.

Esta iniciativa, que arrancó en el municipio de Emiliano Zapata, busca dignificar al uniformado y ubica a Tabasco como la primera entidad del país en institucionalizar el seguimiento a los elementos que resultan aptos en sus exámenes de control y confianza; un procedimiento que se ha convertido en un mecanismo de presión laboral más y que debe convertirse en fortaleza para los elementos policiacos.

El programa tiene como objetivo apoyar a quienes cumplan con dicho requisito administrativo, mediante acciones de cuidado físico, psicológico y social, lo que repercutirá a mediano plazo en un mejor servicio de seguridad para la sociedad.

La estrategia, instruida por el gobernador Arturo Núñez, también se centra en respaldar institucionalmente al policía, mejorando aspectos fundamentales en todo ser humano, como el estado emocional y físico, así como el entorno familiar y laboral.

El espíritu del programa consiste en cuidar a quienes nos cuidan, apuntó Mileyli María Wilson, Secretaria Ejecutiva del SESP en Tabasco. Algo que se hace necesario para quienes realizan una labor tan delicada en favor de la sociedad.

HABERES
El diputado y ex gobernador Manuel Andrade señaló que Benito Neme no tiene el arraigo en la entidad, por ese motivo no es digno de querer candidatearse al gobierno de Tabasco. Al director de Capufe lo cuestionan hasta sus correligionarios.