Omaha, Nebraska— El niño recién nacido de una mujer con muerte cerebral a la que se dio respiración artificial durante siete semanas para permitir que el pequeño se desarrollara y naciera fue dado de alta de un hospital en Omaha.

La vocera del Sistema Metodista de Salud, Claudia Bohn, informó el miércoles que Ángel Pérez fue dado de alta del hospital Metodista para Mujeres el martes. Se fue a su nueva casa en Waterloo con sus abuelos maternos, Modesto y Berta Jiménez, en un arreglo que, según la portavoz, fue aprobado por el padre del niño.

Ángel pesó poco más de 3 libras cuando nació por medio de una operación de cesárea el 4 de abril y ha aumentado casi 4 libras desde entonces. Su madre, Karla Pérez, de 22 años, perdió el sentido en su casa en Waterloo a principios de febrero tras sufrir un fuerte dolor de cabeza. Los médicos descubrieron que sufría una hemorragia cerebral y llegaron a la conclusión de que presentaba un coma irreversible.

Los médicos dijeron que miembros de la familia les pidieron que hicieran todo lo posible por salvar a su bebé. El feto tenía 22 semanas de gestación y no podía sobrevivir fuera del útero materno cuando murió la mujer, agregaron.

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