SHISHITO

Francisco Gómez Hernández

 

 

Humanizar la enseñanza del Derecho: Ministro Azuela

 

Las Casas de la Cultura Jurídica Centros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, creados en 1998 para la atención a servidores del Poder Judicial de la Federación, en la inmediata posteridad, se vieron rebasadas en cuanto a propósito, ante la incidencia vital de una sociedad cambiante que generacionalmente camina deprisa, propiciando la deshumanización del Derecho, esto a pesar que las mismas tenían la finalidad de incidir jurídica e instrumentalmente en la garantía del acceso a la justicia federal y el fortalecimiento del Estado de Derecho.

Las Casas de la Cultura Jurídica, siguen jugando un papel preponderante en la actualización de la información jurídica, hacia los usuarios del sistema de justicia, convirtiéndose en verdaderos Centros de Capacitación y Actualización de los estudiosos del Derecho, por ello las Casas Jurídicas, hay que humanizarlas, con el fin de que el Derecho culturalmente humanizado, sea el referente del respeto a los Derechos Humanos. Todo lo anterior es una síntesis de la opinión vertida por el Ministro Mariano Azuela Güitrón, quien reciente disertó en la Casa de la Cultura Jurídica de Villahermosa, la conferencia magistral la “Cultura Jurídica y Cultura Jurisdiccional”.

La noción de la Cultura Jurídica, señala Mariano Azuela, depende en gran medida de la noción del Derecho que la identifica, y ambas nociones, Cultura y Derecho, comparten muchas características comunes: las dos son fenómenos sociales, las dos debaten entre el descubrimiento social y la imposición de los factores reales de poder, entre la artificialidad y la naturalidad. El concepto de cultura jurídica se puso en boga en los años setentas a partir de los escritos de Lawrence Friedman que la definió como una interpretación del derecho -oficial, popular o mixto- y sus instituciones.

En cambio la Cultura Jurisdiccional, en el carácter actual de nuestro sistema de justicia es producto, sí, de cambios recientes de su historia y jurisdiccionalidad: jurisdiccional es una palabra con una etimología sencilla: decir el Derecho o, si se prefiere, enunciar la justicia. Los tribunales, en cualquiera de sus manifestaciones, son organismos diseñados para decir lo que es justo; en los clásicos términos de Ulpiano, de dar a cada quien lo que le corresponde. Sin embargo, un tribunal o un sistema de tribunales es mucho más que eso. Es una especie de conciencia social que, siempre a posteriori, dicta y fija la moral colectiva; que establece cánones de interpretación de lo que está bien y de lo que debe ser evitado en una sociedad; es el vertedero final de las frustraciones colectivas y, al mismo tiempo, el sentido modélico de su jurisdiccionalidad.

 

Así pues, las Casas de la Cultura Jurídicas son un referente de Capacitación y Actualización de los estudiosos del Derecho, en donde frecuentemente se realizan eventos de Diplomados, Seminarios, Conferencias, Talleres, Cursos y Videos-conferencias, con la atracción hasta de 120 participantes, lo que pone en  destacado lugar, a  nuestra Casa de la Cultura Jurídica que profesionalmente dirige la Lic. Irma Trujillo Wade, para  ejemplo el  Seminario “Justicia Penal para Adolescentes”, que concluyó el martes pasado, impartido por el Magistrado Samuel Ramos, un verdadero exponente del tema.

 

Breve historia de la creación de las Casas de la Cultura Jurídica. La Suprema Corte de Justicia de la Nación instaló en cada entidad federativa, entre 1995 y 1996, los Archivos Generales del Poder Judicial de la Federación, con el propósito de rescatar y organizar el creciente acervo documental generado por los órganos jurisdiccionales. En 1998, una vez resuelto el problema archivístico, y aprovechando las instalaciones de los Archivos Generales, se tomó la decisión de crear en cada estado un centro de información, denominado Casa de la Cultura Jurídica, para que, en primer término, los funcionarios del Poder Judicial de la Federación pudieran consultar los acervos documentales, bibliográficos y hemerográficos necesarios para el desarrollo de su función jurisdiccional, y, en segundo, se hicieran extensivos estos servicios a los profesionales del Derecho, a los académicos y estudiantes y a la ciudadanía en general.

El 5 de julio de 2005 el Comité de Gobierno y Administración, a efecto de optimizar el desempeño de las Casas de la Cultura Jurídica, así como de fortalecer la imagen institucional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, aprobó la creación de la Dirección General de Casas de la Cultura Jurídica y Estudios Históricos. Así, a partir de la entrada en vigor del Acuerdo General 16/2005 del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Dirección General del Centro de Documentación, Análisis, Archivos y Compilación de Leyes se dividió en dos Direcciones Generales, una con el mismo nombre y otra denominada Dirección General de Casas de la Cultura Jurídica y Estudios Históricos.

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